lunes, 5 de octubre de 2009

Monja excepcional y porqué jamás me vacuno contra la gripe

Esta entrada va a ser un recordatorio para mí mismo acerca de una información facilitada por Lisístrata, que tiene una vista de banda ancha para estas cosas. No tiene desperdicio. (Gracias, Rebonica)

CSI el Vaticano

En vista de que las insistentes peticiones de credulidad no parecen estar dando resultados positivos en la sociedad del siglo XXI, la IC está volcada en dejar patente que le asiste la razón se mire por donde se mire. A tal efecto, en esta ocasión ha declarado que JN no es un personaje menos historico ni de existencia menos constatable que Homero, Sócrates o Pericles, a pesar de que el primero, a diferencia del resto, no dejó una sola línea escrita ni registros vitales contemporáneos.

De esta ardua tarea se está encargando, como no podía ser menos, el cuerpo científico-forense del Opus Dei, ejerciendo impecablemente de CSI el Vaticano al más depurado estilo de sus hasta hoy antagonistas, los Jesuitas que, dicho sea de paso, interpretan que los hechos extraordinarios eran narrados por el propio JN y no trataba sino cuentos con moraleja, una variante de las conocidas parábolas. O se introducían variaciones en la programación o el personal le daba al zapping mesiánico.

En fin, el transfondo teórico demostrativo que se persigue empieza a desvelarse algo manido.

A explicación no pedida... Aquí el informe completo

Y como hay gustos para todos, este asunto hay quien lo resuelve de forma más mundana y divertida: (gracias, Porca)


sábado, 3 de octubre de 2009

¡Ugh-Ugh!

¡Ugh-ugh! ¡Catolichismo weno, Islam malo!

Menú del día: Perífrasis con metáforas

Las precipitadas intervenciones quirúrgicas hechas a la cosa económica van dejando heridas que supuran y para las que empieza a faltar conqué zurcir y cerrar. Y se escapan los puntos aquí y allá. De ahí posiblemente el añadir dos puntos más de sutura, ésta vez en forma de IVA. Y blandiendo la máxima de la imaginación al poder -imaginación literaria y figurada- que hará por estas fechas un par de años que alcanzó su más brillante expresión con la desaceleración económica que progresivamente era actualizada con los pertinentes adjetivos, inexistente en primera instancia, leve más tarde, para seguidamente pasar a moderada, seguida de intensa y -éstas que siguen ya se dedujeron por el subconsciente colectivo- galopante y atroz. La traducción al lenguaje barriobajero, era, simplemente una crisis económica de puta madre, y sólo apta para ciegos.

En la misma línea se han sucedido distintas y retóricas definiciones de hechos y situaciones. La sorprendente subida de 2 puntos del IVA no encaja ni con forceps en lo anunciado semanas atrás sobre la certeza de hacer recaer la presión fiscal en las rentas más altas, es decir, en los que tienen hasta la médula forrada con billetes de 500 euros.

Viene a ser que tanto el concepto como la definición tenían la caducidad de un yogurt en el desierto de Gobi, y hoy ya no valen. Ahora va a llamarse -y parece que ésto es más sólido que las coartadas de Camps- esfuerzo fiscal colectivo, uséase, que la canija nos ha pringao a todos, a los de la raspa dorada y a los de la raspa de sardina recomida por el gato. Y la cosa no para ahí, porque a la impecable definición de la Psoepedia ha seguido que el esfuerzo fiscal colectivo será además progresivo y solidario. Ya me lo sé. Progresivo porque de aquí a nada volverán a subir el IVA, y solidario porque será aplicable, como en este caso, a todo dios.

El siguiente paso se concretará en la creación y aplicación del impuesto ecológico. ¿Que cómo puedo estar tan seguro? Está claro: la Menestra Salgado lo ha descartado tajantemente.

viernes, 2 de octubre de 2009

Instituto Superior de Religiones Científicas

"Instituto Superior de Ciencias Religiosas". Pocas expresiones son capaces de albergar más términos contradictorios en tan poco espacio.

La IC parece decidida a prestigiarse mediante la apropiación indebida de conceptos que le son ajenos e incluso contrapuestos, pero que gozan de una credibilidad de la que los supuestos y dogmas de la propia IC, adolece.

Sería como si el Ministerio de Fomento crease el Instituto Superior de Religiones Científicas. Absurdo.

Personalmente, me parece aceptable que la IC insista en continuar la tradición secular de ponerse constantemente en ridículo, pero insisto nuevamente en que se trata de señores ya muy mayores que, quizá, deberían cultivar más el respeto por sí mismos, visto que la organización que les mantiene (no, no me refiero al Estado) ha demostrado sobradamente su condición de absolutamente irrespetable.

A continuación, el LABORATORIO DE CIENCIAS RELIGIOSAS: