sábado, 1 de agosto de 2009

El Catolicismo explicado a las ovejas


Fuente del texto: www.juaneslavagalan.com

"¿Quién es Dios? ¿Quién fue Jesús de Nazaret? ¿Qué significa ser católico? ¿Sabemos todo lo que hay que saber sobre cómo nació el cristianismo? Juan Eslava Galán sí lo sabe, y nos lo cuenta en este divertidísimo y sarcástico ensayo sobre el Dios de Israel, el Jesús histórico, la creación de Jesucristo para justificar la llegada del Mesías, y la formación de una Iglesia perseguidora y enriquecida a costa de sus fieles. Entre anécdota y anécdota, Eslava Galán nos habla de los textos bíblicos, de la historia de las religiones, del pueblo de Israel, los engaños de las reliquias, los lugares santos y los dogmas de fe.

Un libro valiente que responde a muchas cuestiones que atormentan hoy el alma del creyente:
· ¿Es Dios psicópata? ¿Por qué aconseja el robo y el asesinato?
· ¿Por qué instaló a los judíos, su Pueblo Elegido, en la única parcela de oriente donde no hay petróleo?
· ¿Por qué el Ángel de la Guarda anota en su Libro Mayor los orgasmos de cada católico?
· ¿Por qué el Espíritu Santo es una paloma en lugar de un ornitorrinco, como sería más lógico?
· ¿Era puta la Magdalena o todo se debe a una confusión? ¿Tuvo un romance con Jesús o por el contrario todo quedó en una relación platónica?
· ¿Tiene el Padre celos del Hijo?
· ¿Por qué se produjo la preñez de María por una Inseminación Divina y no por el procedimiento habitual, establecido por el propio Dios?
· ¿Por qué era absolutamente necesario que Jesús naciera sin romper el himen de la Madre?
· Si existe Dios y es infinitamente sabio e infinitamente justo, si es misericordioso y se apiada de sus criaturas ¿por qué nacen niños tarados, ciegos, sordos, parapléjicos? ¿Por qué reparte tan gratuitamente la desgracia?

Un libro claro y sincero que persuadirá al lector para que marque la crucecita de la Iglesia en la Declaración de la Renta. Por el mismo precio, este libro revela, además, tras dos mil años de controversias matemáticas y lógicas, el misterio de la Santísima Trinidad."

viernes, 31 de julio de 2009

Frase del día

Una cárcel a la que todo ser humano ya nace condenado, es la de los prejuicios.

jueves, 30 de julio de 2009

Deflación

Lo mío me ha costado entender -que no compartir- la maldad implícita en la bajada generalizada y prolongada en el tiempo de los precios de las cosas. Vivo con macabra ilusión estos meses de decandencia de la economía capitalista, sustrayéndome en la medida de lo posible al desastre social, al "drama humano" que lleva aparejado, autodisculpándome en la imposibilidad de evitarlo.

Tras el largo invierno inflacionista que a tantos neófitos del lujo las clases de esquí en Baqueira ha costeado, aún me siento fresco bajo el intenso y seco calor de la deflación. No relataré la lógica mercantil que describe el desastre, siempre a los ojos del liberalismo económico, pero sí desvelaré el nombre del asesino y sus pérfidas motivaciones: el consumidor, que se niega a consumir hoy, dominado por la avaras perspectivas de comprar mañana aún más barato.

Avaricia que me recuerda a aquélla otra pretérita avaricia que no hace tanto consideraba salvoconducto a la prosperidad una subida media anual del 15% en la vivienda, junto con la avaricia de un Estado cogido en plena sustitución de los principios democráticos por letras del tesoro, de los derechos ciudadanos sacados a subasta, adocenando, aborregando, comprando la voluntad de la plebe, el pueblo -siempre agasajado- que acaba comportándose como la puta más barata y complaciente del burdel.

Aún recuerdo, con lágrimas en las hemorroides, cómo le gustaba decir "ma-cro-e-co-no-mí-a". Lo decía despacio, paladeándola, destilando babilla de superávit. Esperaba que todos los asientos estuviesen ocupados, y los asistentes atentos a la siguiente mueca de sus labios, para soltarlo, acentuando el gesto de cejas incisivas... "ma-cro-e-co-no-mí-a".

Recientemente le he cursado una sencilla petición, pero aún no ha respondido. Solicitaba que verbalizase públicamente y con idéntica fruición, la palabra "ma-cro-pa-ro". Y "ma-cro-dé-fi-cit". Y "vol-ve-mos-a-ser-el-cu-lo-de-euro-pa". Sé que, por él, no se negaría, y me haría un guiño para que viese desde casa que sabe acceder a sencillas peticiones. Pero está la oposición, que aprovecha cualquier síntoma de humanidad en nuestro Presidente para entrarle a degüello. Hasta ahí lo entiendo.

Ignoro cómo acabará ésto de la deflación, que por el momento tanto me hace disfrutar. Como es la primera vez que ocurre, tampoco es que sepamos con seguridad si se trata de algo bueno, o malo, aunque los entendidos en la cuestión lo tengan tan claro: el índice de precios es como el colesterol. Tan perjudicial resulta que suba como un cohete, como que baje como un peso muerto.

Éso es lo que dicen, pero los que tienen mucho que perder les preocupa más que ahora baje un 1'4, que cuando subía un 2'6. No será tan mala la dichosa deflación.

martes, 28 de julio de 2009

La Teología es la única ciencia dedicada a estudiar un cuento: el de La Lechera.
Si me dices que has visto a Dios, podría creerte. Si añades que conoces su voluntad, estaré ante un farsante. Ésta y no otra, es la diferencia entre la sana esperanza y la Religión.