viernes, 27 de agosto de 2010

jueves, 26 de agosto de 2010

¿Carrusel de Niñatos?

Ahora que ha concluido felizmente, me lo estoy pasando en grande cotilleando en los entresijos del asunto de las oenegés expendedoras tickets de eso que han dado en llamar turismo solidario.

Resulta que servidor era el único que no sabía un montón de cosas que, al respecto, resultaba obligatorio saber.

Como que las llamadas caravanas solidarias, son en realidad una especie de excursión exótica de alto riesgo (como el montañismo, por ejemplo) organizadas por tipos de clase media alta a través de ONGs que, con dinero público obtenido del IRPF mayormente, realizan para llevar personalmente sus regalitos a los niños pobres del mundo tercermundial, estén donde estén. Con dos cojones.

También he conocido por fuentes no del todo descabelladas, que la suma del coste de la excursión más el transporte terrestre a velocidades caracolinas ha sido valorado en unos cuarenta mil euros, mientras que de haberse efectuado el envío por medios reglados y seguros como el barco o el avión no hubiese sobrepasado los mil quinientos.

Fuente fotografía: www.elmundo.es
Son los lectores/comentaristas de noticias de los periódicos nacionales quienes han dado la voz de alarma y arrojado luz sobre tan interesante asunto.

La vida de un europeo dado de alta en la seguridad social y que paga religiosamente sus impuestos, no tiene precio.

Por éso no nos duele en prendas los varios millones de euros más pagos en especie desembolsados rumbosamente para salvar el pellejo de estos héroes desenmascarados y cantamañanas. The President Montilla, éso sí, se ha revuelto un tanto y asegura que estos desfiles como de Cibeles hay que estudiarlos más detenidamente. O suspenderlos, según fuentes oenegeistas catalanas, directamente.

La iniciativa de bautizarlos como "niñatos" no es mía. Se la he copiado a un tal Salvador Sotres, columnista de El Mundo, que ha puesto a los ahora dichosos cooperantes como a caer de un burro, pero subiéndolos y dejándolos caer de nuevo trescientas veces. Y no ha sido el único. ¡Qué país de inconformistas!

Sigo con las opiniones de los contribuyentes, que sólo me quedan ciento noventa. Ya contaré.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Buenas ideas. O no.

Lo de la alianza de civilizaciones está muy bien, incluso hay quien sostiene (yo) que es mejor idea surgida desde los principios resultantes de la revolución francesa. Pero sucede que las alianzas, todas la alianzas, se forman cuando dos o más consideran positiva la ocurrencia. ¿Está en el ánimo de las distintas civilizaciones contemporáneas una cooperación en términos de justicia e igualdad entre ellas? El Occidente Cristiano, el Islam, la Cultura Oriental, las Religiones Animistas, las minúsculas y apocadas Culturas Tribales que salpican el planeta ¿existe la capacidad, la voluntad y la posibilidad de una integración a base de lugares comunes hallados entre ellas?

Poco o nada tiene que ver con esta filantrópica aspiración la construcción de un centro religioso musulmán en el antiguo emplazamiento de las defenestradas torres gemelas neoyorquinas.
La zona cero.GETTY IMAGES

Pasado el tiempo, ya consiguen poner cara de póker y aguantarse la risa, pero en los días posteriores al atentado el mundo islámico era una algarabía, celebraciones y alegría sin fin por el apoteósico abatimiento del gigante yanqui se extendieron como un reguero de pólvora prendida. Cada cuál se regocija para sus adentros por aquello que mejor le viene en gana. Pero entonces, los damnificados que -en este caso y otros similares que le sucedieron- son el resto de ciudadanos del planeta, no pueden ser objeto de exigencias amnésicas de la envergadura de la que se está proponiendo.

Erigir tal edificio en tan macabro lugar equivale a levantar una sede del partido nacional-socialista alemán en un campo de exterminio nazi, argumentando que no todos los nacional-socialistas alemanes son nazis y mucho menos antisemitas.

Se que más de la mitad de mis siete lectores están, a estas horas, tachándome de simplista y demagogo, por lo menos.

Pero como el daño ya está hecho, voy a poner la guinda e intentar alcanzar el máximo simplismo y demagogia posibles: son dos los pájaros que se está en vías de matar de un tiro. Por una parte, poner una pica en flandes, por así decirlo, sin que necesite este extremo más explicación. Por otra, mediante la denominación del proyecto como Iniciativa Córdoba, pasar una socarrona nota por debajo de la puerta sobre la ya conocida y, por el momento utópica, aspiración de facciones islámicas sensiblemente descentradas de recuperar Andalucía para mayor gloria de Alá.

Un aspecto añadido a los recién comentados es el político. Según los sondeos publicados, alrededor del ochenta por ciento de los ciudadanos eeuuenses directamente implicados -o afectados de una u otra forma- no desean ver realizado el proyecto.

Cuesta entender la determinación de forzar la ejecución de actos de una ambigüedad como la que éste implica, acreedor por ende de una considerable colección de pros y contras, en un país donde se somete a sufragio popular hasta las más anodina ordenanza municipal.

No, no creo que sea buena idea.


También: Propuestas para la Zona Cero.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Fotografía: noticias.es.msn.com
Las cifras cuadran. Mientras el cincuenta por ciento de los españoles padece estrés post-vacacional, el otro cincuenta por ciento sufre desempleo, merma de sus pensiones o es víctima de un sistema educativo al que calificar de "penoso" sería piropearlo.

 No indica el estudio -es de suponer que tras cifras tan precisas existirá un pulcro estudio- cuál podría ser la raíz, la causa de los síntomas, exceptuando la escueta alusión a su equivalencia con volver al infierno.

Pero, ¿quién nos dice, tan ambiguo y escurridizo como es el sentido de la existencia, que el tal estrés no es una reacción alérgica encubierta contra los sinsabores vacacionales? ¿quién no ha regresado, en alguna ocasión, tras realizar el que su imaginación presentaba como el viaje de su vida, pero freudianamente defraudado y con tres mil eurazos -que tampoco sobraban- menos en la bolsa, para los que a destiempo se le ocurre un destino mucho más sensato?

Los expertos, en su candidez de expertos, proponen una serie de remedios a cada cual más obvio, infantil y, por tanto, ineficaz.

El mío es el siguiente: unos días antes del temido retorno, auto sugestionarse con la idea de encontrar a su regreso, en el buzón, la notificación de despido de su empresa o la suspensión de sueldo, que no de empleo, por alguna picaresca laboral que Ud. mejor que nadie conoce.... acérquese temeroso, llavecilla en mano, convencido de que en el interior del cajetín metálico encontrará, ensobrado con satánico mimo, el certificado de finalización de sus días felices.

Si todo ocurre según lo previsto, su primer día de trabajo se convertirá en su apoteosis inicial, en un reencuentro lúdico/romántico inolvidable.

En caso radicalmente contrario, ni este blog ni sus administradores se hacen responsables de... bla...bla...bla...

Al fin han sido apartadas de la frontera marroquí esas tentadoras mujeres policía de cabellos ceñidos con gorra, sus esposas al cinto, sus cueros centelleantes y provocativas porras multifuncionales colgando de la cadera, que a buen seguro haría las delicias de más de un embabuchado aficionado al bondaje. A joderse tocan, ellos y la Menestra de Igualda-questéncomoque-nostén que, que yo sepa, no ha dicho ni mú, por decir algo en favor de la ganadería.

Aunque la fama de porculeros la tienen los vecinos de arriba, en este caso los de abajo no les van a la zaga, y parecen decididos a dedicar vida y hacienda a mangonear las zonas comunes, aprovechando la timidez del colindante, que calla y calla por ahorrarse soeces disputas de patio. Y es que el que tiene clase, tiene clase. Y sólo éso.