lunes, 31 de agosto de 2009

Hombres (y mujeres) de poca Fe.

La dichosa Gripe no deja indiferente a nadie, por lo que Irán (así, de forma impersonal) ha prohibido viajar a La Meca durante el Ramadán (malamalamadindon), y Egipto ha limitado los parámetros permitidos a los peregrinos. Parece que cuando las vacas se vuelven flacas, adelgaza en la misma proporción la cantidad y calidad de la Fe de los prosélitos de las dos grandes religiones monoteístas, dejando tirada la oración a las primeras de cambio para gritar aquello de "si, si, arcángeles alados, pero... ¿no hay alguien que tenga una cuerda...?"

Será que Alá, siendo varios milenios más joven que Yavéh, aún no ha adquirido suficiente práctica en materia de curaciones. Y éso que es una gripecilla de nada... Meca-Goen-Tó

Estupidez por lo civil

Es una de las preguntas que muchos no-religiosos empiezan a plantearse, a la vista de los extremos inusitados a que puede llegar el cretinismo de algunos que, después de pasarse la vida largando de la curia y los presuntos cuentos chinos con los que se ganan el pan con el sudor del de enfrente, ascienden sin recato, en cuerpo y alma, a la cima de la horteridad: bautizar o comunionar a sus pobres vástagos, por lo civil.

Son aquéllos en quienes la suma de una educación católica preescolar perversa, un par de genes echados a perder y la ausencia de personal competente en su entorno íntimo, han causado estragos irreparables en sus sentidos, sobre todo el común y el del ridículo.

A partir de aquí, toda frase que me viene a las mientes contiene al menos dos términos soeces, barriobajeros y varios insultos considerados graves, por lo que me abstendré mientras cuento hasta 10. Mejor 100. Mejor lo dejo aquí; hay asuntos que no necesitan más comentario.
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