viernes, 27 de noviembre de 2009

Camino, Camino...

El Clero es como un perro: sirve a quien que le alimente, ladra para intimidar al enemigo de su dueño y, en ausencia de éste, se torna falsamente sumiso mientras espera su vuelta, y su recompensa.
Philip Kargan Stoiber
Se ha producido un error en este gadget.